Llave de paso de esfera con mando azul

La llave de paso no cierra el agua o está dura: qué hacer

Giras la llave de paso y el agua sigue saliendo, o no hay manera de moverla. Qué llave tienes, por qué falla, dónde cortar el agua mientras tanto y cuándo cambiarla.

⏱ 12 minActualizado: 3 de octubre de 2026Foto: Herry Sutanto / Unsplash

Casi nadie toca la llave de paso hasta el día que la necesita: una fuga, un grifo que hay que cambiar, una cisterna que no para. Y ese día descubres una de estas tres cosas: que la llave no gira, que gira pero el agua sigue saliendo o que, al moverla, empieza a gotear por el propio mando. Las tres tienen explicación y, en la mayoría de los casos, solución sencilla. Lo importante es saber qué hacer en los primeros minutos para no empeorar el problema y dónde está el siguiente punto de corte si el que tienes delante no funciona.

Esta guía va de eso: identificar qué llave tienes, entender por qué falla, cortar el agua en otro sitio mientras tanto y decidir si la arreglas tú, la cambias o llamas a un fontanero.

Primero: dónde más puedes cortar el agua

Antes de pelearte con una llave que no cierra, conviene tener claro que en una vivienda hay varios puntos de corte, uno detrás de otro. Si uno falla, el anterior (el más cercano a la calle) suele servir igual.

Esquema con los cuatro niveles de corte de agua de una vivienda: llave de registro en la acera, llave del contador, llave general de la vivienda y llaves de escuadra de cada aparato
Si una llave no corta, prueba la del nivel anterior. La de registro solo la cierra la compañía de aguas
  • Llaves de escuadra: las pequeñas que hay bajo cada lavabo, detrás de la cisterna, en la toma de la lavadora o del lavavajillas. Cortan solo ese aparato. Si la fuga está en un único punto, es la primera que debes probar: deja el resto de la casa con agua.
  • Llave general de la vivienda: normalmente a la entrada del piso, en la cocina, en el baño principal o en el lavadero, a veces dentro de un armario o tras una tapa. Corta toda la casa.
  • Llave del contador: en el cuarto de contadores del edificio, en una arqueta en la fachada o en el armario de la parcela si es una casa. Suele haber una antes y otra después del contador. Puedes cerrarla tú.
  • Llave de registro: en la acera o en una arqueta en la vía pública. Pertenece a la compañía suministradora y no debes manipularla; si todo lo demás falla, se llama a la compañía (el teléfono de averías viene en la factura) y la cierran ellos.

Si no tienes localizadas estas llaves, hazlo hoy, sin prisas y sin fuga: en la guía sobre cerrar la llave de paso en vacaciones explicamos cómo encontrarlas y por qué conviene moverlas de vez en cuando.

Qué tipo de llave tienes

No todas las llaves fallan igual ni se arreglan igual. Mira el mando y sabrás cuál es.

Tres tipos de llave de paso: de esfera con palanca (abierta en paralelo al tubo, cerrada en cruz), de volante multivuelta y de escuadra para un solo aparato
Esfera, volante y escuadra: cómo reconocerlas y cómo saber si están cerradas

Llave de esfera (cuarto de vuelta). Tiene una palanca o una maneta corta. Dentro hay una bola con un agujero: en un cuarto de giro pasa de abierta a cerrada. Está cerrada cuando la palanca queda cruzada respecto al tubo y abierta cuando queda paralela. Es la que se instala hoy casi siempre. Cuando deja de cortar, es porque la bola o sus juntas de teflón se han rayado o deformado, a menudo por cal. No se repara: se sustituye la llave entera, que es una pieza barata.

Llave de volante (multivuelta). Un volante redondo que gira varias vueltas, en el sentido de las agujas del reloj para cerrar. Son las llaves de compuerta o de asiento típicas de viviendas de hace veinte o treinta años. Fallan de dos maneras: el asiento se llena de cal o se deteriora y ya no sella (gira hasta el tope pero no corta del todo), o el eje se agarrota por falta de uso y no hay forma de moverlo. En algunos modelos se puede cambiar solo el asiento o la junta; si hay mucha cal, compensa sustituirla por una de esfera.

Llave de escuadra. Pequeña, en ángulo, con un mando de ranura o una maneta diminuta. Lleva años sin moverse en casi todas las casas, así que es normal que esté dura. Cuando no cierra, lo habitual es cambiarla directamente (son muy baratas), pero hace falta cortar el agua desde la llave general para hacerlo.

Caso 1: la llave está dura o no gira

Es lo más frecuente en llaves de volante y de escuadra, por una razón simple: una llave que no se mueve en años acumula cal y óxido en el eje y se queda pegada.

Lo que no hay que hacer es forzarla con unos alicates o una llave inglesa. Si el eje está agarrotado, la fuerza se la lleva el vástago, que puede partirse o rayar el asiento, y entonces sí tendrás un problema: una llave rota con el agua abierta.

Lo que sí funciona casi siempre:

  1. Afloja un poco el prensaestopas. Es la tuerca que hay justo debajo del volante, por donde sale el eje. Un cuarto de vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj alivia la presión sobre el eje. Vuelve a probar a girar el volante. Después aprieta de nuevo la tuerca, sin pasarte.
  2. Aplica un aflojatodo o un lubricante penetrante en la base del eje, donde entra en el cuerpo de la llave. Espera diez minutos.
  3. Mueve el volante poco a poco, adelante y atrás, ganando recorrido en cada intento. No intentes cerrarla de golpe: unos milímetros en cada sentido rompen la costra de cal sin dañar nada.
  4. Si notas que el eje gira pero el volante patina, el volante está suelto o su estriado gastado: a veces basta apretar el tornillo central del volante.

Si tras esto sigue sin moverse, la llave está para cambiar. Como no puedes cerrarla, tendrás que cortar el agua en el nivel anterior (llave del contador) o pedir a la compañía que cierre la de registro.

Caso 2: gira pero no corta el agua

Llegas al tope y el agua sigue saliendo, a veces a chorro, a veces un hilo. Esto indica que el cierre interno ya no sella.

En una llave de esfera, es casi seguro una bola rayada o unas juntas deformadas. No tiene arreglo práctico: se cambia. La pieza es barata: una llave de esfera de latón de 1/2" o 3/4" cuesta menos de 10 € en cualquier gran superficie de bricolaje; lo que encarece el arreglo es, si acaso, la mano de obra. Mide la rosca antes de ir (las dos más comunes en vivienda son 1/2" y 3/4") y comprueba si necesitas macho-hembra o hembra-hembra. En una llave de volante, lo más probable es cal en el asiento o un asiento de goma vencido. Si es de asiento con junta recambiable, se puede desmontar el cabezal (con el agua cortada antes) y cambiar la junta; si es de compuerta y tiene cal, mejor sustituirla.

Mientras tanto, dos cosas importan:

  • Si la fuga que querías cortar es pequeña, puedes ganar tiempo cerrando la llave de escuadra del aparato afectado o, si no tiene, la llave del contador.
  • Si el agua sale con fuerza y no puedes cortarla en ningún punto, llama a la compañía de aguas para que cierren la llave de registro. En muchas ciudades acuden con cierta rapidez para este tipo de aviso; en cualquier caso, no lo retrases.

Si la llave que no corta es la del propio contador y la fuga está antes de él, la responsabilidad y quién paga cambian: lo explicamos en fuga de agua antes del contador: quién paga.

Caso 3: cierra, pero gotea por el mando

Has cerrado la llave y ha aparecido humedad en el eje o en la tuerca de debajo del volante. Es la avería más benigna: la empaquetadura del eje (el prensaestopas) ha cedido, algo muy habitual en llaves que llevan años quietas y que acaban de moverse.

  • Aprieta ligeramente la tuerca del prensaestopas, un octavo de vuelta cada vez, hasta que deje de gotear. No la aprietes a fondo o la llave se pondrá dura otra vez.
  • Si sigue goteando, hay que cambiar la empaquetadura (cordón de teflón o junta tórica, según el modelo) o, más práctico, la llave completa.
  • Mientras no se arregle, coloca un paño y, si la llave está dentro de un mueble o en un lugar que no ves a diario, un sensor de agua: una gota continua durante semanas pudre el fondo de un armario sin que nadie lo note.
Árbol de decisión para una llave de paso que no cierra: está dura, gira pero no corta o gotea por el eje, con la acción recomendada en cada caso
Resumen de los tres casos y cuándo conviene llamar al fontanero
Llave de paso antigua de volante con óxido en una tubería exterior
Una llave que lleva años sin moverse acumula cal y óxido en el eje: es la que se queda dura · Foto: Jorge Avila / Unsplash

Cuándo llamar al fontanero sin intentarlo tú

Hay situaciones en las que probar suerte sale caro:

  • La llave que falla es la general de la vivienda y no tienes acceso a la del contador (cuarto cerrado con llave, arqueta tapada, casa de alquiler sin saber dónde está).
  • La llave está empotrada en la pared o detrás de un mueble fijo y hay que romper algo para llegar.
  • Hay agua cerca de enchufes, del cuadro eléctrico o de la caldera. Primero corta la luz de esa zona, luego el agua, y no manipules nada con las manos mojadas.
  • La tubería que sale de la llave es de plomo o hierro galvanizado muy viejo: al forzar la llave se puede partir el tubo.
  • La llave de registro de la calle está en mal estado o no la encuentras: eso es siempre cosa de la compañía.

Un fontanero tarda normalmente menos de una hora en cambiar una llave de paso accesible. Si tiene que cortar desde la calle, coordinará él con la compañía. El coste de la visita es casi siempre inferior al de los daños que causa una fuga que no puedes cortar; en la guía sobre cuánto cuesta localizar una fuga de agua tienes rangos de precio orientativos para situarte.

Cómo evitar que vuelva a pasar

La única receta es moverlas. Una llave que se cierra y se abre un par de veces al año no se agarrota ni acumula cal en el asiento. Apúntalo junto a otras tareas de mantenimiento (cambio de pilas de los detectores, revisión de los latiguillos) y hazlo en un momento tranquilo, sin fuga de por medio.

Aprovecha también para comprobar los latiguillos que salen de cada llave de escuadra: si están hinchados, oxidados en los extremos o tienen más de diez años, es momento de cambiarlos. En cuándo cambiar los latiguillos de fontanería explicamos cómo reconocer los que están al límite.

Si la llave te ha fallado una vez, plantéate el corte automático

Una llave de paso que no cierra se descubre siempre en el peor momento. Por eso, si tu casa pasa temporadas vacía, tienes una segunda residencia o simplemente no quieres depender de llegar a tiempo, merece la pena pensar en un sistema que cierre el agua solo cuando un sensor detecta una fuga.

Hay dos caminos. El primero es un actuador que gira tu llave de esfera actual: se monta sobre la palanca sin tocar la fontanería y la cierra cuando un sensor de agua compatible detecta humedad. Es la opción más sencilla de instalar, con una condición: la llave tiene que girar bien. Si está dura, el motor no podrá con ella, así que primero hay que arreglar o cambiar la llave.

AQ

Aqara Valve Controller T1

Corte automático · Zigbee 3.0
HubSí: hub Aqara (M2, M1S, S1 Plus…)
Alimentación4 pilas AA
SirenaNo
CompatibilidadApple Home, Alexa, Google Home, Matter (vía hub)
  • Sin cortar tuberías: se monta sobre la llave de paso
  • Funciona a pilas
  • Cierra sola con los sensores Aqara
  • Llaves muy duras o viejas pueden no girar
  • Requiere hub Aqara
Ver precio en AmazonFicha completaPara: Pisos donde no quieres obra y ya usas o piensas usar Aqara.

El segundo camino es una válvula motorizada que se instala en la tubería, detrás de la llave general. Requiere un fontanero (o manos hábiles y un corte de agua), pero no depende del estado de la llave vieja y algunos modelos además miden consumo y detectan microfugas por sí solos.

GR

GROHE Sense Guard

Corte automático · WiFi 2,4 GHz
HubNo
AlimentaciónRed eléctrica
SirenaNo
CompatibilidadApp GROHE
  • Detecta fugas aunque no haya sensor en el sitio
  • Vigila toda la instalación, no un punto
  • Corte desde la app
  • Instalación en la tubería general (fontanero)
  • Precio alto
Ver precio en AmazonFicha completaPara: Viviendas y segundas residencias donde una fuga saldría muy cara.

Cómo funcionan unos y otros, qué sensores necesitan y qué exigirles (alimentación, funcionamiento sin internet, rearme manual) lo tienes en válvulas de corte automático de agua y en la comparativa de sistemas de corte automático.

Un apunte sobre la cisterna, el grifo y la lavadora

Mucha gente intenta cerrar la llave general cuando el problema está en un único aparato. No hace falta. Si la cisterna no para de llenarse, cierra su llave de escuadra (en la pared, junto al tubo que sube a la cisterna) y la casa sigue con agua; en la cisterna pierde agua te contamos cómo arreglarla después. Lo mismo con la toma de la lavadora, que tiene un grifo propio, y con la del lavavajillas.

Y si cierras todas las llaves de escuadra y aun así el contador se mueve, la fuga no está en ningún aparato, sino en una tubería. Ahí el camino es otro: contador de agua que se mueve con todo cerrado.

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¿Tienes una fuga? Compruébalo en 2 minutosTest guiado con el contador: litros perdidos, coste al año y dónde buscar.
Hacer el test →

Checklist rápido

  • He localizado las llaves de escuadra, la general y la del contador.
  • No he usado herramientas para forzar el mando.
  • He aflojado el prensaestopas y aplicado lubricante antes de insistir.
  • Si no corta, he cerrado el nivel anterior o he avisado a la compañía.
  • Si gotea por el eje, he apretado la tuerca un poco y he puesto un paño o un sensor.
  • He anotado mover las llaves dos veces al año.

Esta guía es informativa. Si no estás seguro de lo que tienes delante o la instalación es antigua, un fontanero resolverá el problema en menos tiempo del que tardarías en empeorarlo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la llave de paso no corta el agua del todo?

Porque el cierre interno ya no sella: en una llave de esfera, la bola o sus juntas están rayadas o deformadas por la cal; en una de volante, el asiento tiene cal o la junta está vencida. La de esfera se sustituye; en la de volante a veces basta cambiar el asiento o la junta.

¿Qué hago si la llave de paso general está dura y no gira?

No la fuerces con herramientas. Afloja un cuarto de vuelta la tuerca del prensaestopas (bajo el volante), aplica un lubricante penetrante en el eje, espera diez minutos y muévela poco a poco adelante y atrás. Si sigue bloqueada, corta el agua en la llave del contador y cámbiala.

¿Puedo cerrar yo la llave de registro de la calle?

No. La llave de registro, en la acera o en una arqueta de la vía pública, pertenece a la compañía de aguas. Si ninguna otra llave corta, llama al teléfono de averías que aparece en tu factura para que la cierren ellos.

¿Cómo sé si una llave de esfera está abierta o cerrada?

Mira la palanca: si está paralela al tubo, la llave está abierta; si está cruzada (perpendicular), está cerrada. Pasa de una posición a otra con un cuarto de giro.

¿Es normal que la llave gotee después de cerrarla?

Es muy habitual en llaves que llevan años sin moverse: la empaquetadura del eje ha cedido. Suele resolverse apretando ligeramente la tuerca del prensaestopas; si no, hay que cambiar la empaquetadura o la llave.

¿Cada cuánto conviene mover la llave de paso?

Dos veces al año es suficiente para que no se agarrote ni acumule cal en el asiento. Hazlo en un momento tranquilo, sin fuga de por medio, y aprovecha para revisar los latiguillos.