La caldera pierde presión: causas y cómo saber si es una fuga
Por qué baja la presión de la caldera, cuál es el valor normal en frío, cómo revisar radiadores y tuberías y cuándo la pérdida es una fuga que requiere técnico.
Si el manómetro de tu caldera baja por debajo de lo normal cada pocos días y tienes que rellenar una y otra vez, el agua del circuito de calefacción se está yendo por algún sitio. Puede ser una fuga en una tubería o un radiador, pero también un vaso de expansión sin aire o una válvula de seguridad que descarga. Distinguirlas es fácil si sabes dónde mirar.
Ojo. En calderas de gas, cualquier intervención en el interior del aparato (vaso de expansión, válvulas internas, intercambiador) debe hacerla un técnico habilitado. Tú puedes leer el manómetro, rellenar el circuito siguiendo el manual y revisar radiadores y tuberías visibles; nada más.
Qué presión es normal
La mayoría de calderas murales domésticas trabajan, con la calefacción en frío, entre 1 y 1,5 bar. Es la horquilla que indican fabricantes como BAXI y comercializadoras como Naturgy o Nedgia en sus guías. Con la calefacción funcionando y el agua caliente, la presión sube algo, normalmente sin pasar de 2 bar, porque el agua se dilata.
- Por debajo de 1 bar en frío: presión baja; muchas calderas se bloquean por debajo de un umbral y muestran un código de error.
- Por encima de 2,5 a 3 bar en caliente: presión alta; la válvula de seguridad descargará agua (normalmente tarada a 3 bar).
Consulta siempre el manual de tu modelo: algunas calderas tienen márgenes distintos.
Rellenar, sí, pero sin convertirlo en costumbre
Rellenar la caldera es una operación normal que se hace con el grifo de llenado (una llave pequeña bajo la caldera, o un mando en calderas modernas). Con la caldera en frío, abre despacio hasta que el manómetro marque la presión indicada en el manual y cierra.
Lo que no es normal es tener que hacerlo cada semana. En un circuito cerrado sin pérdidas, la presión debería mantenerse estable durante meses; es lógico rellenar un poco al inicio de la temporada o tras purgar radiadores. Si la pérdida es frecuente, hay una causa y conviene encontrarla: cada relleno mete agua nueva con oxígeno y cal en el circuito, lo que acelera la corrosión.
Causas posibles, de más simple a más compleja
1. Has purgado radiadores
Al purgar, sale aire y algo de agua, y la presión baja. Es normal: rellena hasta el valor correcto y listo. Si baja solo después de purgar, no hay fuga.
2. Fuga visible en radiadores o tuberías
Recorre la casa con una linterna y papel de cocina seco:
- Llaves de entrada y detentores de cada radiador (los dos extremos inferiores).
- Purgadores: pueden quedar mal cerrados y dejar un goteo mínimo.
- Uniones entre elementos en radiadores de aluminio o hierro: manchas de óxido o cal.
- Tuberías visibles, sobre todo las que van por el suelo o tras muebles.
- Toalleros de baño, que también forman parte del circuito.
Pasa el papel por debajo de cada unión: si sale húmedo o con marca marrón, has encontrado la fuga. Las gotas pueden evaporarse con la calefacción encendida y dejar solo restos de cal o óxido.
3. Fuga oculta en el circuito
Si todo está seco pero la presión sigue bajando, la fuga puede estar en una tubería empotrada o bajo el suelo. Señales:
- Manchas de humedad en paredes o techos cerca del recorrido de las tuberías.
- Zonas del suelo más calientes de lo normal con la calefacción encendida.
- Vecino de abajo con humedad en invierno y no en verano.
Aquí hace falta localización profesional: la termografía es muy eficaz en circuitos de calefacción porque la tubería con agua caliente se ve claramente. Lo explicamos en detectar fugas sin romper paredes y en humedad en la pared: fuga de tubería o condensación.
4. El vaso de expansión
El vaso de expansión es un depósito con una membrana que absorbe la dilatación del agua al calentarse. Con los años pierde su carga de aire y deja de hacer su función. El síntoma típico: la presión sube mucho al calentar y baja mucho al enfriar, y la válvula de seguridad descarga agua cuando está caliente. El circuito pierde agua por la válvula, no por una fuga en sí.
Comprobarlo y recargarlo es trabajo de técnico: suele estar dentro de la caldera.
5. La válvula de seguridad
Está tarada normalmente a 3 bar y descarga cuando la presión la supera. Si tiene cal o está dañada, puede gotear aun con presión normal. Muchas veces su salida va conducida a un desagüe y la pérdida no se ve. Mira si hay un tubo que sale de la parte baja de la caldera y comprueba si está húmedo o hay marcas de cal. Otra vez: sustituirla le corresponde al técnico.
6. Fuga dentro de la caldera
Intercambiador, bomba o uniones internas pueden perder. Signos: agua o restos de cal bajo la caldera, óxido en la carcasa o goteo por la parte inferior. No abras la carcasa: llama al servicio técnico.
Tabla de diagnóstico rápido
| Lo que observas | Causa más probable | Quién lo arregla |
|---|---|---|
| Baja solo tras purgar | Aire que ha salido | Tú: rellenar |
| Gota o óxido en un radiador | Fuga en llave, purgador o unión | Tú o fontanero |
| Sube mucho en caliente, baja en frío | Vaso de expansión descargado | Técnico |
| Tubo de descarga húmedo | Válvula de seguridad | Técnico |
| Agua bajo la caldera | Fuga interna | Técnico |
| Todo seco, baja cada pocos días | Fuga oculta en tubería | Localización profesional |
Una prueba para confirmar la fuga
- Con la caldera en frío, rellena hasta la presión correcta y anota el valor exacto.
- Deja la calefacción apagada 24 horas.
- Vuelve a mirar el manómetro sin encenderla.
Si ha bajado de forma notable en frío, hay una pérdida real en el circuito (fuga o válvula). Si solo baja durante el uso y vuelve a subir al enfriar de forma extraña, apunta más al vaso de expansión.
Presión baja en invierno, alta en verano
La presión del circuito depende de la temperatura del agua. Por eso es habitual que al inicio del invierno, tras meses con la calefacción parada, notes la presión algo más baja: el agua está fría y el aire que se haya ido acumulando sale al purgar. Rellenar en ese momento es parte del mantenimiento normal.
Lo que debería hacerte sospechar es un patrón: rellenas, pasan unos días, vuelve a estar baja. Anota fecha y presión cada vez que rellenes. Con tres o cuatro anotaciones sabrás si la pérdida es constante (fuga), si solo ocurre cuando la caldera trabaja (vaso de expansión o válvula) o si fue algo puntual.
Purgar radiadores sin perder presión de más
Purgar es una tarea que puedes hacer tú y que explica muchas pérdidas de presión puntuales:
- Apaga la calefacción y deja que se enfríen los radiadores.
- Empieza por el radiador más cercano a la caldera y sigue hasta el más lejano.
- Pon un trapo bajo el purgador y ábrelo con la llave de purga o un destornillador, despacio.
- Deja salir el aire hasta que empiece a salir agua sin burbujas y cierra.
- Al terminar, mira el manómetro y rellena hasta la presión que indique tu manual.
Si al purgar sale mucho aire siempre, hay que averiguar por dónde entra: a veces es una pequeña fuga que hace que el circuito se rellene con agua nueva cada poco.
Suelo radiante y circuitos grandes
En viviendas con suelo radiante, una pérdida de presión es más delicada de diagnosticar, porque el circuito está bajo el pavimento y apenas hay puntos visibles. Aun así, las pérdidas suelen estar más a menudo en el colector (el armario donde se reparten los circuitos) que en los tubos enterrados. Abre el armario del colector y busca humedad, cal o restos de óxido en las uniones y en los purgadores automáticos. Si todo está seco, el técnico puede aislar circuito por circuito para ver cuál pierde presión.
En casas con muchos radiadores, dedica una tarde a revisar cada uno con papel de cocina: es tedioso, pero es la forma más barata de encontrar un goteo pequeño que se evapora antes de verse.
Lo que puedes hacer tú y lo que no
Tú puedes: leer el manómetro, rellenar con el grifo de llenado siguiendo el manual, purgar radiadores, revisar llaves, detentores y tuberías visibles, apretar con suavidad una tuerca de radiador que rezuma y anotar la evolución de la presión.
No debes: abrir la carcasa de una caldera de gas, manipular el vaso de expansión, cambiar la válvula de seguridad, tocar conexiones de gas o desmontar radiadores con el circuito en carga. Además de peligroso, puede afectar a la garantía y a la revisión obligatoria de la instalación.
Cuando llames al técnico, dile desde cuándo pierde presión, cada cuánto rellenas y si la presión varía mucho entre frío y caliente. Con eso orienta el diagnóstico antes de llegar.
Riesgos de ignorar la pérdida de presión
- Bloqueo de la caldera en pleno invierno, que suele ocurrir el día de más frío.
- Corrosión interna por la entrada continua de agua nueva con oxígeno.
- Daños por agua si la fuga está en una tubería empotrada o bajo el suelo, que avanzan sin que se vean durante semanas.
- Humedades en el vecino, con el correspondiente parte al seguro.
El circuito de calefacción no pasa por el contador
Un detalle que confunde a mucha gente: el agua del circuito de radiadores es un circuito cerrado. Si pierde, el contador de agua no se mueve (salvo cuando rellenas). Por eso la prueba del contador no detecta estas fugas; el indicador es el manómetro de la caldera. En cambio, si lo que pierde es el circuito de agua caliente sanitaria, el contador sí lo refleja.
Proteger la zona de la caldera
Un sensor de agua en el suelo bajo la caldera detecta una descarga de la válvula de seguridad que no esté conducida o una fuga interna antes de que empape el mueble o el suelo. En zonas frías, el GROHE Sense añade un aviso de helada a 3 °C, útil para calderas en garajes o casas que pasan temporadas vacías.
GROHE Sense
- Marca de fontanería, no de electrónica
- Aviso de humedad ambiente además de fugas
- Pensado para trabajar con válvula de corte
- Más caro que los sensores de domótica
- Ecosistema propio
Para saber dónde poner más sensores, consulta dónde colocar sensores de agua o el recomendador, que incluye la caldera como punto de riesgo:
Y si la caldera se queda en antihielo mientras estás fuera, repasa qué hacer con la llave de paso en vacaciones: con la llave general cerrada, no podrá reponer presión.
Preguntas frecuentes
¿Qué presión debe tener la caldera en frío?
En la mayoría de calderas murales domésticas, entre 1 y 1,5 bar con la calefacción apagada. Comprueba el valor en el manual de tu modelo.
¿Es normal tener que rellenar la caldera?
De vez en cuando, por ejemplo tras purgar radiadores, sí. Si tienes que hacerlo cada semana, hay una fuga o un problema en el vaso de expansión o la válvula de seguridad.
¿Por qué sube la presión de la caldera al calentar y baja al enfriar?
Es normal que suba algo por la dilatación del agua, pero si la variación es grande, el vaso de expansión probablemente ha perdido su carga. Debe revisarlo un técnico.
¿Una fuga de la calefacción se ve en el contador de agua?
No, porque el circuito de radiadores es cerrado. El indicador de pérdida es el manómetro de la caldera.
¿Puedo arreglar yo la caldera de gas?
Solo operaciones de usuario como rellenar o purgar radiadores. Cualquier intervención interna en una caldera de gas debe hacerla un técnico habilitado.
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